jueves, 27 de diciembre de 2007

A modo de presentacion


¿ QUIENES SOMOS?

La Videoteca Popular Nuestra Imagen nace a mediados de 2003, como una respuesta directa a la creciente necesidad de abordar seriamente la pertinencia del recurso audiovisual en los procesos educativos desarrollados al alero del Cordón Popular de Educación y las organizaciones que allí confluían.

El Colectivo, ese espacio horizontalmente democrático en la base, donde cada uno vale por lo que hace y lo que piensa, momento en que convergen las voluntades individuales tornándose en desafíos fraternos y solidarios, es nuestra forma de organización. Es también lucha cotidiana y autónoma, porque de la nada podemos asirnos de todo, lograr pequeñas victorias sin la pesada mochila de favores ni componendas.

¿ PORQUE EL AUDIOVISUAL?

Llega un momento en que se hace evidente el fenómeno de la aparición pública de una cantidad de películas documentales realizadas tanto por nuevos documentalistas como por realizadores experimentados, producciones individuales como colectivas, de sujetos organizados y otros no (tanto). De mano en mano, de solidaridades coyunturales a articulaciones permanentes, se fueron tejiendo redes de intercambio de un acervo popular de la imagen que transitaba desde marchas a manifestaciones de todo tipo, actividades publicas o encubiertas, de los mittines a las denuncias, que tienen en común el reflejar la temática del conflicto social permanente, fruto de la crisis del sistema capitalista, las luchas de los movimientos sociales y de las organizaciones de distintos sectores de la sociedad.

Existe una deuda social que podría justificar nuestra existencia : el problema de llegar. Y no llegar como una utopía deseable, sino como un problema que hay que plantearse y que hay que resolver. Es el llegar con esta otra mirada, desde esta mirada, hacia todos los lugares donde se pueda. Salir desde los circuitos académicos y políticos, romper como se pueda con la censura ideológica de ricos y poderosos que se benefician de este orden, debatir en torno a realidades no oficiales ajenas a los filtros mediáticos , democratizar la opinión, simbolizar la objeción de las conciencias.

Por otra parte, creemos que en tiempos de recogida del movimiento popular nuestro aporte a la construcción de conciencia social pasa por rescatar la necesidad del compromiso político, ético y estético del realizador documental -no únicamente en relación a la selección de los temas y contenidos- : será cualquiera que quiera registrar, y no solo el excluyentemente (auto)denominado documentalista –quien utilice la herramienta del audiovisual para construir nueva subjetividad, recreando simbólicamente representaciones del mundo desde la óptica e intereses de los sectores populares. Aquí es donde buscamos dar el salto cualitativo al integrarse a los procesos sociales desde dos vertientes : la del narrador audiovisual que enseña y se educa con su trabajo, y la del militante social que es protagonista de su propia realización. El intento de participación activa debe ser parte del proceso colectivo de subjetivación a favor de las luchas.

Advertimos que no poco se ha avanzado. Cada vez más se advierte que desde la misma práctica y experimentación popular en el campo de las formas, se vuelve imprescindible la búsqueda de lenguajes (estéticos y orales) apropiados para contar cada historia. Resulta fácil contar solamente las cosas favorables a nuestros intereses o que resulten simpáticas a nuestros espectadores-interlocutores. Ni que hablar cuando la temática política se transforma en apología acrítica. Por ello, las temáticas cotidianas se hacen sentidas cuando se cuentan con un lenguaje no sofisticado sin luces fascinantes que adornen el fondo.


El dinamismo de esta conciencia esta sujeta a los tiempos y la (auto)determinación de sus portadores, de tal suerte que nunca se olvide que la vida pasa por el visor de una cámara o por una pantalla de proyección.

EN LA CALLE Y SIN PERMISO…

Hablamos del llegar. ¿a dónde? A los lugares donde exista la excusa para contactarnos con la gente y las contradicciones cotidianas del capitalismo que devienen en derechos negados, primero en organización luego en luchas y resistencias: la población, el sindicato, la universidad, el centro cultural son espacios donde a paso lento, con flujos y reflujos, se reconstruye el gigante popular. En la práctica, buscamos recopilar, difundir, distribuir de una manera alternativa y gratuita, los registros audiovisuales ( como el cine militante y político, los documentales y las investigaciones independientes) que respalden un norte : educar en la contrainformarción.

Vamos a ser mas puntuales para que no quepan dudas: convocar a todos y todas a tomarse la calle, hacer del cine (de)ambulante – que llamamos pantallazo – la reunión masiva de quienes pueden ser protagonistas de las mismas historias que podemos contar.